viernes, 31 de mayo de 2019

ENTORNO

Con el humor de una vela

que se eleva

sobre el estatismo cotidiano

bajo el sórdido clamor de algunas bestias,

se congregaron en el cielo

los suspiros

para endulzarle los labios a la nube.

Tan gris de tantas penas

tan liviana muchedumbre.

 

A veces, no le veo sentido

a los milagros de las aves,

al cascarón musgoso,

féretro espiral de caracoles.

No le encuentro sentido

a las demasiadas bocas estruendosas,

a sus deleznables ambiciones.

 

Entonces vuelvo

a consultar la sabiduría arbórea

en medio de un claro

rodeado del verde que rehúye

al color de las pantallas.

Me inclino a descubrir la redondez

en el sombrero de una trufa.

 

Carpe diem, sugerían los estoicos,

por cada día aprovechado,

pero aprovechado en lo pequeño

de los detalles que se arrumban

en un entorno cotidiano.

 

                                Tizayuca, 19.05.2019

domingo, 28 de abril de 2019

¿POR QUÉ TE GUSTA VIVIR ASÍ?

                           A la mujer de los pinceles de oro y humo

 

Y me preguntas:

"¿por qué te gusta vivir así?"

 

Porque desde antes de mi nacimiento

los arcanos fueron arrojados con vehemencia

sobre las constelaciones,

y me tocó el número imposible,

la marca discreta de lo pulcro.

 

¿Por qué me gusta vivir así?

Porque así me enseñaron los bardos,

a cantarle dulcemente a los vacíos

y a las flores.

Me adiestraron para apaciguar mi sed

en las riadas invisibles

que surcan los desiertos,

y que se equilibran

como el vino ardiente

en el filo de la copa.

 

¿Por qué me gusta vivir así?

Porque no tengo otra manera de extraer

esa ínfima molécula esencial

si no es a través de la poesía,

y no me interesan

otras vidas microbianas del respiro...

todas me parecen del color de la ceniza,

ecos lejanos,

una hoja seca cayendo

del cadáver de un árbol.

 

Muchos están condenados

al desbaste irrefrenable de su rostro,

al eterno cotidiano, al olvido.

Yo, me sustraigo a lo funesto,

de esa vil tragicomedia.

 

¿Por qué me gusta vivir así?

Porque Saturno cortó el cordón

y las musas me amamantaron

sin dejarme fenecer

en este despreciable mundo,

dándome en la boca

el maná viviente de su verbo.

 

Deleito mi vida así,

a la vieja usanza del bohemio,

porque de otra manera,

perdería mi diálogo

con el astro y la cigarra.

 

Me gusta vivir así

porque nutro la raíz de los abrojos

y las bellas nebulosas.

Resguardo los topacios

y las gemas de mis sueños.

Yo elaboro mis carbones

con los dedos de los sauces

para sombrear todas mis formas.

.

Vivo así, porque hace mucho

que estaqué mi yerto corazón

en el tórax de un bosque en Alemania.

Lo recuerdo.

Allí se quedó,

como un hongo palpitante.

Y le adjudiqué mi libertad

bajo el testimonio del viento

y las estrellas.

Fui ambicioso,

dejando todo por Calíope.

 

¿Que por qué me gusta vivir así?

Porque quiero seguirle el paso a mi destino

y no pudrirme

en los vastos campos de la nada.

 

¿Por qué me gusta vivir así?

Porque soy poeta

y eso no amerita

la menor explicación.


Dedicado a Ssel Cruz 

miércoles, 27 de febrero de 2019

MURALISTA

                              "Hñahñu", mural de Hans Giébe en 
                       La Colonia Morelos, Mixquiahuala, Hgo. 2016


Muralista                   

 

Todo muro es nuestro infinito lienzo

donde se escurre pálida la luz

al fenecer la tarde.

Un muro que será tu hogar y patria,

amado muralista,

que el telar de la roca

y el ladrillo expuesto de color brillen

ante el ojo del sol,

siendo extenso y amplio nuestro bastidor

para trazar siluetas de magentas

y añiles absolutos.

Nadie te detendrá

de cultivar el cambio, muralista,

ni el diluvio en picada,

ni su hambre taciturna,

si todo muro espera que un milagro

de tus manos lo saque de la muerte,

lo extraigan de lo inerte.

Sendero de luceros palpitantes

cólera y hechizo de un cielo salvaje,

el muralista hermano,

que se opone a aquel convencionalismo

del rabioso tumulto posmoderno

y su hambre de florines.

Todo mural quebrantará los grises,

los grises tonos de las casas tristes,

las voluntades rotas,

del peatón incauto

que nada lo motiva o lo conmueve

conforme al paso de sus cortos días.

Tú, hermano muralista,

has de reanimar al terco mundo,

ya estéril y en desahucio

como aquel de fruto seco 

sembrado en el desierto citadino.

Ardiente jabalina

bien será tu pincel con los primarios

para carbonizar los claroscuros   

elevando tu trazo y tu protesta

batidos de matices incendiarios.

Rescatarás tu historia,

de toda corrupción y de miseria,

la dura explotación del oprimido,

desigualdad en pena.

Eso nos enseñaron los tres grandes,

los pilares de nuestro Muralismo,

y un hidalguense que nos demostró

que en el arte no hay tregua,

que la ignorancia y la estrechez de mente

son enemigos nuestros, 

pues abatir se debe lo grotesco,

y desollarlo breve,

con nuestros finos trazos incendiarios

hermoseados con sus pedernales.

Al pincel creativo

un muro no demarca sus fronteras.

Los muros son cercanos horizontes,

primavera en crecida

donde nace la vínica esperanza,

y el arte nos impulse

con broquel de belleza consumada.

Para ti, para mí, para nosotros,

que ya hemos recibido

el constante mandato creativo

como fermento de fraternidad,

no existen paredones que rehúyan

nuestro sino tribal.

Nacimos uno solo,

a la par del color y la alegría.

No hay países, ni muros, ni fronteras.

Nacimos uno solo

para colorear los callejones.

 

 

*Recitado ante muralistas y artistas del grafiti en la colonia Plutarco Elías Calles de la ciudad de Pachuca después de la entrega de 33 murales en un parque y una escuela secundaria en diciembre del 2018. 



viernes, 25 de enero de 2019

OJOS DE FARO


                                   A todos los gatos del mundo


Los gatos saben

cuán enfermos estamos de soledad.

Los gatos conocen,

con esos ojos de faro,

los misterios del mundo.

Los gatos son

la perfección del universo.  

Con esa rasgadura vertical

conocen de la ligereza

de nuestras pisadas.

Les incomoda

nuestra condición de humo

y nos escrutan con su ceño altivo.

Aman más y mejor que nosotros.

Aman con furia y desquicio.

En su nariz aún hay polvo,

arena piramidal de Egipto.

Limpian su infinito pelaje

como sacudiéndose los maleficios.

Entre jeroglíficos,

hombres y felinos se consolaron

por su mortalidad infecta.

Los gatos conocen bien

los decretos de la vida,

de allí su tranquila sustancia

y su goce por las viandas

que depositamos en su boca.

Su rasposa lengua

nos testifica con ironía

cuando lamen nuestros dedos

al elevar inútiles plegarias.

Con memoria retráctil,

y con sus cuatro pequeñas garras,

nos aprecian a su modo.

Su adicción a las almohadas

viene de las distantes eras

al igual que el sedante

de su ronroneo.

Duermen a nuestros pies.

Bostezan hondo,

su boca es remolino donde caben

los gritos del tedio y,

de vez en cuando,

una infesta rata de entre millares.

Ojalá ingirieran hombres,

pero sus colmillos

son espinas delicadas.

Los gatos no mueren en casa,

son arrastrados a la coladera

como aquel niño bajo la tormenta,

Ellos son masacrados

por sus instintos y sus amoríos,

por el hocico de un perro tosco.

Su tumba la encuentran

a plena calle o en el monte,

en un rincón húmedo

oloroso a tierra lloviznada

bajo los rosales.

Los gatos no mueren de viejos.

Van a confrontar su destino en soledad

sin hacer alarde de su valentía.

Desdeñan la quietud,

y la desdeñan tanto

que no mueren en la casa

que tanto han amado.

martes, 5 de enero de 2016

LOS GÓLEMS


Auguste Rodin, El pensador.

El aplastante mundo

dirige su rígido mármol

para capturar hombres-avispa,

hombres minúsculos como un grano de sal

pero menos dolorosos que la herida pétrea

que se abre por la hostilidad de los beodos,

siempre atentos desde su pequeñez

para bloquear al elevado,

a los sublimes, a los despiertos.

 

Este mundo sería otro

sin aquellos que estercolan las verdades.

Esta tierra devastada sería distinta

sin aquellos que erosionan sus entrañas.

 

La idiotez de los hombres

inmolados por la piedra de la impertinencia,

es la misma que ha perforado

el dulce suelo de los afligidos.

 

¡Gólems en desmoronamiento!

Muchedumbre de término medio.

¡Mediocres!

Trozos de sucio pedernal

inutilizados para el fuego.

 

¡Dejen en paz a los herederos de la luz!

Dejen en paz

a los que aman sin medida cada hoja

de este jardín desecho en sus pezuñas.



                     *              *             *

domingo, 29 de noviembre de 2015

NEGACIÓN


Aurelia, Dante Gabriel Rosetti.


Si me niegas tus palabras

no podré recorrer el mundo,

pues en mí germinará tu ausencia.

Te llamo.

Sabes que te adoro

como quien venera al sol

después de haber vivido en la caverna.

Nada en este mundo es para mí

si tus labios lejos besan

otros labios.

En la lejanía,

una vez olvidado mi acento,

mielera caricia al pronunciar

tu nombre.

Maldigo al mundo,

maldigo al impostor que se interpone

y maldigo ese amor despiadado.

¿Por qué amamos? ¿Por qué?

Si pudiera extirpar mi corazón

y tirarlo en la bahía,

si pudiera entregarme por la madrugada

a la seducción de una estrella perdida…

Me hiere no saber de ti,

me hiere que me niegues

la mínima señal, el discreto signo.

Si quisieras amar comprenderías

que me hieres de muerte

cada vez que me abandonas.


                                   *       *      *


viernes, 6 de marzo de 2015

ME VIENE DE PRONTO TU NOMBRE

Che, testificamos tus nupcias en Tepotzotlán,

cuando nuestra bienamada tierra te unió con Hilda Gadea.

Un colibrí, numen de la guerra, te coronó de soles

antes de elegir un bando en la perpetua lucha libertaria.

La selva del sur te obsequió un jaguar como guía

y un quetzal que bajaría del cielo con oráculos.

México te crio revolucionario, Che, no lo olvides.

Sus noches de luna con su gesta de luz te cobijaron.

Desde entonces, como hoy, el festín de los despojos

que deja la codicia esparce su terror grandilocuente.

La serenidad de la hierba se perturbó de tanta opresión

y se enroscaba tiritando de infinitos, de pus nocturna,

de ojivas de capitales en los bancos y mercados.

América aún te necesita, Ernesto Che Guevara.

La verdad sepultará al avaro, la codiciosa bestia,

a sus carcajadas y a todos sus adeptos que le aplauden.

Sepultará sus toscos cuerpos que se beberá el olvido.

Cercenará sus cabezas, terrones diluidos en la boca de la nada.

Che, tu soñaste a párpado abierto sin temores cotidianos,

nunca extraviaste el fuego que trozaría nuestras cadenas.

Salimos de la cueva, donde las hienas danzan como sombras,

con sus gobiernos que se ufanan de explotar a los obreros

y pisar los cadáveres de sus hijos, con la garra de su pata 

sobre el frágil cuello, y la otra pata, sobre el vientre infante.

Era momento de abolir los pedestales, tú lo sabías Che.

De nuevo, el vapor de un sol pequeñito dentro mío,

de ciertos encantos de igualdad, viene a mi brasa 

y se deja caer a manera de lluvia en escarlatas relucientes.

Exalto de la vid fraterna que pasamos de boca en boca

como el canto continuo de lenguajes sumerios, antiguos.

Y me viene de pronto tu nombre a la memoria:

Che Guevara de la Serna.


*Publicado en la Antología Poética del Che, Vozabisal 2017.