martes, 27 de enero de 2026

TODOS LOS ODIOS

 La nuez 

o todas las puertas cerradas

y todos los odios decretados 

con las runas de mi nombre

entre sus dientes,

dientes triturándose,

expeliendo la gravilla

que arrojan de su criba.

La rebaba que deja su rencor 

y la bifidez del ardor ajeno

tan solo al verme. 

La irremediable verdad 

de lo que no se mueve

y que se hunde.

Pero yo,

sigo bailando 

en la gamusa de los pétalos, 

al claror de las mañanas.

Soberano de mi silencio

y de una revoltura 

de magentas 

en el halo del eclipse.