Wednesday, 27 February 2019

Amor es una dama (soneto alejandrino)



Amor es una dama

Un nocturnal capullo, botón de la mañana
mi mujer coronada del copo llameante
en aura sometida cual cielo  palpitante
y su longo cabello depuesto como liana 

Antediluviano yo, sopor soy del amante. 
Jamás surgirá altivez, jamás palabra vana
que encubra tus adentros, tu máscara liviana
ese espectro seductor del torvo  caminante. 

Amor, amor esclavo de tu prisión oscura 
de serpeantes pechos en tus espejos vivos.
Sobre tu mano duermo, sobre tu espiga diurna.

Amor, amor esclavo de tus vidriosos mimos
arrojas este cuerpo, mi voz a la llanura.
Amor es una dama que sabe de mis limbos.

*   *   *

Friday, 25 January 2019

Ojos de faro



Los gatos 
saben cuán enfermos 
estamos de soledad...
Los gatos, 
con sus ojos de faro 
sobre las horas, 
rasgadura vertical, 
conocen la ligereza 
de nuestras pisadas.
Les incomoda 
nuestra condición de humo 
y nos escrutan con su ceño altivo.
Aman más y mejor que nosotros.
Aman con furia y desquicio.
En su nariz aún hay polvo, 
arena piramidal 
del Egipto antiguo. 
Se lamen su infinito pelaje
como sacudiéndose 
los maleficios terrenos. 
Entre jeroglíficos,
hombres y felinos se consolaron 
por su mortalidad infecta.
Los gatos conocen bien 
los decretos de la vida, 
de allí su tranquila sustancia
y su goce por las viandas 
que depositamos en su boca. 
La rasposidad de su lengua
nos testifica con ironía
cuando lamen los dedos
al elevar inútiles plegarias.
Con memoria retráctil, 
y con sus cinco pequeñas garras,
nos aprecian a su modo. 
Su adicción a las almohadas
viene de las distantes eras
al igual que el sedante 
de su ronroneo.
Duermen a nuestros pies.
Bostezan hondo, 
su boca es remolino donde caben 
los gritos del tedio,
y, de vez en cuando,
una infesta rata de entre millares.
Ojalá ingirieran hombres,
pero sus colmillos
son espinas delicadas. 
Los gatos no mueren en casa,
son arrastrados a la coladera 
como aquel niño bajo la tormenta, 
Ellos son masacrados 
por sus instintos y sus amoríos,
por el hocico del tosco perro. 
Su tumba la encuentran 
a plena calle o en el monte
...en un rincón húmedo 
oloroso a tierra blanda
bajo los rosales. 
Los gatos no mueren de viejos.
Van a confrontar su destino 
en soledad, sin hacer alarde 
de su valentía. 
Aborrecen la quietud, 
y la aborrecen tanto 
que no mueren en la casa 
que tan demasiado amaron. 

Wednesday, 31 October 2018

ME VIENE DE PRONTO TU NOMBRE (Poema al Che Guevara)




ME VIENE DE PRONTO TU NOMBRE

Che, testificamos tus nupcias en Tepotzotlán,
cuando nuestra bienamada tierra te unió con Hilda Gadea.
Un colibrí, numen de la guerra, te coronó de soles
antes de elegir un bando en la perpetua lucha libertaria.
La selva del sur te obsequió un jaguar como guía
y un quetzal que bajaría del cielo con oráculos.
México te crió revolucionario, Che, no lo olvides.
Sus noches de luna con su gesta de luz te cobijaron.
Desde entonces, como hoy, el festín de los despojos
que deja la codicia esparce su terror grandilocuente.
La serenidad de la hierba se perturbó de tanta opresión
y se enroscaba tiritando de infinitos, de pus nocturna,
de ojivas de capitales en los bancos y mercados.
América aún te necesita, Ernesto Che Guevara.
La verdad sepultará al avaro, la codiciosa bestia,
a sus carcajadas y a todos sus adeptos que le aplauden.
Sepultará sus toscos cuerpos que se beberá el olvido.
Cercenará sus cabezas, terrones diluidos en la boca de la nada.
Che, tu soñaste a párpado abierto sin temores cotidianos,
nunca extraviaste el fuego que trozaría nuestras cadenas.
Salimos de la cueva, donde las hienas danzan como sombras,
con sus gobiernos que se ufanan de explotar a los obreros
y pisar los cadáveres de sus hijos, con la garra de su pata 
sobre el frágil cuello, y la otra pata, sobre el vientre infante.
Era momento de abolir los pedestales, tú lo sabías Che.
De nuevo, el vapor de un sol pequeñito dentro mío,
de ciertos encantos de igualdad, viene a mi brasa 
y se deja caer a manera de lluvia en escarlatas relucientes.
Exalto de la vid fraterna que pasamos de boca en boca
como el canto continuo de lenguajes sumerios, antiguos.
Y me viene de pronto tu nombre a la memoria:
Che Guevara de la Serna.


                                                 -Hans Giébe

Wednesday, 14 March 2018

SILENTE ASTRO DE CIENCIA (Poema dedicado a Stephen Hawking)

SILENTE ASTRO DE CIENCIA

           Dedicado a Stephen Hawking



Al gran explorador del universo,
que la inmovilidad fue acorralando de a poco, como quien aplasta con el dedo al lento caracol para no dejarlo avanzar sobre la piedra y la esmeralda.
A quien el fatal quietismo propio de los muertos no amedrentó. Al que no pudo incar la depresión por su impoder de llevar el bocado con su propio brazo hasta los labios entumecidos de materia. Nadie, ni la vileza de la anunciada muerte pudo destruir esa curiosidad del niño que se pregunta de dónde venimos y hacia dónde vamos.
Al aventurado hombre de ciencia, quien no se derrotó por adherirse a un destino burlesco, a una simple silla con altavoz electrizante, mecanismo que ha propagado la era de la máquina, infame copia entrecableada de los vivos. Robot significa esclavo en checo, pero también amigo cuando el amigo no puede atender debidamente a quien admira. Esa voz fragmentada de palabras mecánicas, lúcidos insectos garabateados en la pantalla, habrán de hacer un eco perpetuo de tus pensamientos.
El par de bondadosas ruecas te trasladaban con todo tu genio, con toda tu matemática de astros primitivos, recubriendo tu nariz de polvo estelar por tanto recorrer los mundos.
Se paralizó el doliente músculo pero jamás tu sonrisa ni la luz impresa en tu iris símil del abismo. ¡Sí, la luz danzaba con atavíos impecables en el lindero de ese remolino negro en el centro de tus ojos! A decir del tiempo, lo doblabas como una hoja de papel junto a elaborados simbolismos.
Tu perfecta matemática es poesía, pero la exactitud de mis abandonos es poético. Visitaste otras galaxias aún desconocidas que yo he colonizado con mis versos. Indagaste los misterios, el otro lado de la realidad. Atravesaste a lomo de ecuaciones las frías gargantas ennegrecidas de los gusanos para encontrar que otra realidad se ha tejido en el más allá de lo palpable. Al asomarte en esa ventana oscura, con cortinas nebulosas, otro científico de rostro familiar te miraba con el mismo asombro. El uno al otro se preguntaban por el paralelismo de los sueños.
Naciste libre y libre te retiras con los designios astrológicos bien fundamentados. Naciste trescientos años después de fallecido Galileo, y has muerto el mismo día en que nació aquel alemán que jugaba a las cartas y los dados con el gran diseñador ausente.
Al sagaz hombre sin dios, que jamás necesitó de su consuelo para alabar las maravillas del universo. Que jamás le rindió plegaria alguna para demostrar el milagro de cada diminuta astilla de materia suspendida entre la nada... Al valeroso hombre de ciencia que educó al ahora poeta que le escribe. Al que me acompañó en esas alucinaciones de viajero errante por Ganimedes y Fobos cuando yo era adolescente solitario y bailaba en los discos de Saturno.
A mis quince años leí tu breve historia del tiempo, tus desafiantes postulados de una alquimia más preciosa que la alquimia. Me ungiste de valerosa ciencia y fijaste el sólido dintel sobre mis dos columnas, la una de razón y la otra de hueso quebradizo. En cada vértebra mía, una pregunta de ciencia se escondía para trepar lentamente hasta el capitel de la evidencia. Mi ciencia consistía en una encolerizada poética fugaz que imitaba los cometas.
Ahora todos te celebran, los temerosos feligreses y lo no creyentes a la par. La humildad del científico consiste en admitir nuestra nadería de humanos, nuestra insignificancia frente a las estrellas, pero una insignificancia hermosa según nos enseñaste.
Oh, pequeño inglés, permite que este poeta lleve tus cenizas a la orilla del universo, y con los pies desnudos las esparza en el silencio.

                                                                     -Hans Giébe

Thursday, 22 February 2018

Muralismo: realidad develada en colores por acuciosos artistas





Muralismo: realidad develada en colores por acuciosos artistas

La pintura tiene la preponderancia de expresar el sentimiento, pensamiento, cultura, e historia de un pueblo.

Monday, 15 January 2018

Sobre las edades del amor





Estimado alumno:


Ninguna edad, ningún tiempo, ninguna condición, clase o estatus pueden limitar al amor. Ni siquiera la muerte tiene poder sobre el amor. La oscuridad no pudo detener la entrada en este mundo del primer haz de luz, que era pequeñito, y que pudo romper todas las notas de infinita quietud aquella noche triste sin amantes. Eso es el amor... Un sol compacto, diminuto, en cada pecho inflamado de vital esencia. Cuando se ama, se ama completamente, o no se ama. Con cada corazonada que se escapa del millar de poros de tu cuerpo, con cada exhalación de sueño enamorado que se cuela de tu iris al iris de tu amada, lo inerte resucita sin parar. Cuando es real, se ama con tal potencia que las estrellas palidecen, las flores se inclinan a tu paso y el aire toma un flujo enrarecido. El amor es el más grande de los misterios aleteando bobamente en tu nariz. Puede aparentar complejidad, pero es un acto simple de perfección interna. La creación es hermana del amor. Lo que surge de la nada es un acto en donde la novedad del ser se regocija. Amar es una iluminación interior sin necesidad de despertares ni meditaciones, la sonrisa traviesa del niño al contar los pétalos, el diente de león vagante en un mediodía cualquiera.
A diferencia de muchos, yo creo que se ama una sola vez en la vida. Esto no es de opiniones, es acerca de conocer la verdad del amor. El sol es uno. Las percepciones del sol son muchas, pero no porque algunos piensen que el sol es una divinidad, eso es real. El sol es un astro que aparenta vida. El amor se comprueba a sí mismo en cada pequeño acto de creación y júbilo. Porque en esos infinitos actos de alegría, el amor le dice a la muerte que es más poderoso que ella. Se ama una sola vez. Las demás experiencias son vagas imitaciones de aquel amor único; y al paso del tiempo uno se engaña en buscar la verdad, cuando la verdad ha revelado su crudo dictamen al regalo de las primeras impresiones. Cuerpo y mente no están separados de la experiencia del amor. Si uno separa a la mente, el acto de amar es limitado, como el de los gatos y las aves, pero si uno involucra a la mente, surge la poesía. Uno compone una sonata, pinta un retrato de aquello que se ama, le escribe un poema a la amada.
Si alguien te ha encontrado y tú la has encontrado, y esto es muestra de una improbabilidad latente, y además coincide en que no hay edad para amar y lleguen a amarse con tanta potencia que parezca que han enloquecido tan sólo de probar la vida entre sus labios... No la abandones ni juegues con ella, porque si lo haces, la vida te dará la espalda y es probable que no quiera repetir otro milagro para ti por haberla despreciado. Se ama una sola vez en la vida...
Definitivamente no eres muy joven para pensar en el amor autentico. Al contrario, este mundo ha envejecido y está al borde del vacío, por eso es que incrusta la duda en ti. No hay tiempo, lugar o persona que limite el ariete de luz con el que el amor rompe la endurecida pared de la nada, y, con ese esfuerzo, aparezca un nuevo milagro en este yermo desierto en forma de una flor, así nada más, sin mayor protección ante la muerte que la belleza posada sobre sus pétalos. Eso es el amor.

-Hans Giébe

Friday, 20 October 2017

Poesía versus apatía




Vozabisal
 por Hans Giébe

Poesía versus apatía

      Nuestra Primer Antología Poética  Hidalguense 2017 va adquiriendo volumen con los textos enviados por los escritores que están colaborando de buen gusto y con el ánimo de ver sus obras publicadas próximamente bajo el sello de la editorial Vozabisal S. A. de C. V. Algunos otros, si se enteraron de esta convocatoria, no cruzarán el muro de la apatía y seguirán enclaustrados en una idea muy pobre, aislada y errónea del arte, pensando que su obra es tan exquisita como para no compartirla con los de su propia tierra.
       La naturaleza del arte es selectiva. Desde que una persona demuestra talento ingénito y una sensibilidad única para percibir el mundo, ya está separada del resto y es candidata a ser parte de un grupo que desde el origen de la humanidad se le ha denominado como artistas. La palabra arte proviene del latín ars y esta a su vez del griego techne que es la actividad en la que el hombre recrea, con una finalidad estética, un aspecto de la realidad o un sentimiento en formas bellas valiéndose de la materia, la imagen o el sonido. Lo que denominamos obra sobrevive al artista, y si cumple con los cánones estéticos que una sociedad puede aceptar, le dan “inmortalidad” a la obra y renombre al artista. De allí que el artista mal interprete su labor creativa como una labor propagandística y una ambición de superar la muerte y el olvido a través de la obra.
       Confieso que en algún momento yo vivía infantilmente cegado por el veneno del ensimismamiento y la vanidad, y pensaba que nadie merecía mis versos, que ninguna publicación valía la pena, así fuera en París, donde me ofrecieron publicar hace algunos años y no acepté. Es bastante común que los artistas se sientan como besados por las musas y tocados por los dioses, la vanidad humana no tiene límites ni distinciones. Quienes pulen su obra de tal forma que la encierran en galerías, la venden a burgueses, la prostituyen en los medios de comunicación como si fuera la vanguardia más grande, y como si fantasearan opacar al mismísimo surrealismo o al estridentismo, viven en una falacia mental más grande que una película de Hollywood.
             Vanitas vanitatum, omnia vanitas, dice el Eclesiastés del antiguo testamento: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad.” Y con esta ley de leyes deberíamos los creadores empezar una obra, con dosis de humildad sin esperar nada de nadie, ni un aplauso, ni una sola ovación, sin ninguna recompensa, pues ese precisamente es el gran defecto de los que ejercemos las artes, pensamos que cada pincelada o letra escrita es una garantía de eternidad. Yo ubico mucho mejor a la eternidad, en el hecho de recibir la inspiración a hervores y a susurros, el hecho de ser tocado por esa chispa única donde una idea la podemos transformar en obra y aspirar que diga algo, que tenga contenido, luz y forma, y nada más.
       Los aplausos son para los cirqueros; los aplausos son para las actrices de tv y políticos; los aplausos son para los atletas y futbolistas, pero no para los artistas de pura estirpe. El auténtico artista confluye en una relación hombre-obra que en sí es labor constante y recompensa constante. El hecho de publicar una obra, sea escrita, sea sobre el lienzo o en un disco, no implica la rendición inmediata del público y sus alabanzas. La antología poética que estamos cincelando tiene el único objetivo de dar apertura a muchos escritores que han sido tocados por la poesía y han levantado la pluma para expresar en versos lo que necesitan expresar primero para sí mismos, y segundo, para los otros.
       El premio Nobel de literatura tiene varios efectos, y muchas veces negativos más que positivos. Al seleccionar a sólo una persona por año se desacredita inmediatamente vía competición, vía intereses propagandísticos, a una selección de autores que la Academia hace casi deliberadamente para publicitar sus obras. El caso de Bob Dylan, el año pasado, fue un asunto de mera publicidad, desvirtuando un premio que es de Literatura y otorgándolo a un artista que por esencia es un músico compositor y no un poeta. El resultado fue desastroso. Bob Dylan no asistió a la ceremonia de premiación. Meses después envió un discurso en parte plagiado de la novela de Herman Melville, Moby Dick. El premio nobel del año 2016 no tuvo culpa alguna en ser nominado para ese “gran honor”, la culpa la tienen los que no escriben y les conviene hacer propaganda con sus premios muchas veces con fines políticos.
         La antología que se está elaborando bajo el sello de Vozabisal, lo único que pretende es dar cabida a todas esas voces muchas veces silenciadas por la exclusión de los beneficios: becas, preseas y reconocimientos que son otorgados a unos pocos, excluyendo a esos muchos más que compiten en concursos con la esperanza y el anhelo de ver publicados sus poemas algún día. El hecho de que exista un jurado y que determine bajo ciertos parámetros, muchas veces subjetivos, que hay un “ganador”, lesiona gravemente el objeto del arte que es el de humanizar la realidad. Seleccionar discrecionalmente y desechar una obra de arte parece un ejercicio ruin y deleznable, pues ¿cómo saber que una obra es mejor que otra, en base a qué criterios, en base a qué parámetros? ¿Cómo saber que Diego Rivera es mejor que Pablo Picasso? ¿Cómo saber que Mozart es mejor que Vivaldi? Seleccionar a un ganador por sobre muchos perdedores es la cosa más lesiva para el mundo del arte.
      El objetivo de esta antología poética es expandir las posibilidades, incluir a los más que se pueda que demuestren un atisbo con rasgos estéticos en la elaboración de su obra en la rama del arte, que esta vez se pide sea la poesía.  Se pretende la unión, no la separación. Se pretende que el arte toque a los más y no a los menos. Se pretende sofocar el mote elitista y selectivo que los comerciantes de arte han fomentado.

        No lesionemos más el arte con burdas egolatrías. A final de cuentas todo es vanidad… todo será devorado por el olvido. Seamos solidarios, gentiles con quienes quieren un breve espacio para ser escuchados. Es tiempo de elevar el arte de lo individual a lo social.